Después de la batalla con Hades, Seiya es dado por muerto, casi sin respirar. Saori se encarga de él y ahora está confinado a una silla de ruedas, en una casa de descanso cerca del Santuario.
Mientras el descansa, 3 sombras aparecen ante él: Toma, Odiseo y Teseo son guerreros celestiales, ellos son enviados por Artemisa, diosa de la Luna y hermana mayor de Atenea, para acabar con Seiya.

Saori enfrenta a Artemisa y llegan a un acuerdo: Atenea le dará a Artemisa su báculo sagrado, renunciando así a todos los derechos sobre el Santuario y perdiendo así, todos sus poderes. En cambio a eso, Artemisa perdonara la vida de Seiya. La meta de Artemisa es únicamente destruir la humanidad, que por largo tiempo se ha corrompí y han olvidado a los dioses mismos. Saori, quien olvido el bienestar de la humanidad sólo por salvar una vida, tiene que pagar por sus pecados. Ella va a la fuente de la redención, donde ella comienza a verter su propia sangre.
Seiya ya no siente la presencia de Saori, y eso lo hace reaccionar y recuperarse rápidamente, porque como de costumbre, el debe salvar a su amor.
Mientras tanto los demás Caballeros de Bronce se dan cuenta de lo que esta sucediendo, y se dirigen al Santuario. Ahí ellos encuentran muchos cambios. Se reúnen con Seiya, quien se encuentra luchando en contra de Touma, esperando encontrar una forma de llegar a Saori y salvarla.